ALDO BONILLA CHÁVEZ

El nuevo lienzo, muy alejado

+ Las charreadas de Feria fueron un éxito, a pesar de lo distante del nuevo escenario, segura el doctor Juan José de Alba

 

A unos días del fin de la Feria de San Marcos, el doctor Juan José de Alba afirmó ayer que en materia de Charrería fue un gran éxito pues se tuvo la participación de los mejores equipos nacionales, estrenándose un nuevo lienzo lo que es bueno pero lo malo es que está sumamente retirado y con un acceso sumamente difícil, algo que se buscará solucionar en los próximos meses y luego dio a conocer que la Unión de Charros está estudiando ya la propuesta para ser la primera agrupación del país en instalar el tablero, quizás electrónico, para mantener informada al instante a los aficionados.

Informó a FUERZA AGUASCALIENTES que desde hace unos meses se ha estado trabajando en esta propuesta la cual se oficializó apenas el lunes por la noche y tuvo una gran acogida por lo que se espera que Aguascalientes se mantenga a la vanguardia en lo que se refiere al más mexicano de los deportes. 

Destacó que las charreadas de Feria resultaron extraordinarias y que los aficionados vieron en acción a los mejores equipos de todo el país, lo que no gustó tanto y hay que decirlo de frente, indicó, es que el nuevo Lienzo Charro, en la Isla San Marcos quedó demasiado retirado de la ciudad, además de que su acceso es sumamente difícil. 

Y luego, dijo: la familia ha sido, es y seguir  siendo el pilar de la sociedad, sin embargo, hoy más que nunca está amenazada, vive en crisis y parece que el mundo camina sin rumbo hacia el precipicio. Es urgente, nos dice el doctor Juan José de Alba, en la conversación con FUERZA AGUASCALIENTES, que se dio en su consultorio, que volvamos los ojos hacia Dios, que recuperemos todos los valores que distinguieron a nuestros antecesores o de lo contrario seguiremos lamentándonos al agudizarse la crisis de valores que estamos dejando a las nuevas generaciones. 

No, dice con voz firme y contundente, no estoy descubriendo el hilo negro ni tampoco peco de moralista, simple y sencillamente es una realidad triste que estamos obligados a cambiar. Juan José de Alba “Juanjo” para los cuates, emeritado traumatólogo y auténtico símbolo de la Charrería no sólo de Aguascalientes sino de México entero, dice que la Charrería, que podría afirmarse que nació desde que vino al mundo el Niño Dios, quien luego se convertiría en arrendador entrando triunfalmente a Jerusalén montando un burro en el cual nadie había podido montarse porque era sumamente arisco. 

Jesús lo montó y moviendo su cabalgadura, bien dominada con la rienda en una sola mano, la izquierda, como se hace a la usanza charra, por esto desde hace mucho he pugnado porque sea reconocido como el primer arrendador.

Y no sólo Jesús, antes el Señor San José, en la huida a Egipto, asumió la responsabilidad de encabezar, dirigir y proteger a su SAGRADA FAMILIA, como corresponde a un caporal en tan significado evento. En el controló a un burro que cabestreaba en el que iban la Virgen María y el Niño Dios, indicándoles el camino a seguir.

 

Por eso digo que la Charrería tiene sus orígenes desde tiempos de Jesús y la Charrería, afirma, está ligada a la tradición y a la historia de México y un corazón sentimental y práctico de ese pueblo mexicano es Aguascalientes y aquí habría que recordar que las suertes charras se iniciaron en el campo, en el quehacer diario, donde el ranchero, peón y ganadero tiraban lazos y tumbaba toros e indudablemente que a ese quehacer se sumaba la travesura, la diablura, ese humor del mexicano por hacer las cosas cada vez mejor y con más gallardía. 

En lugar de tirar el lazo sencillo para lazar los cuernos de un toro le dio una o dos vueltas para lazarlo, de esa manera se distinguía de los demás y de allí nació el floreo. Otra travesura que no era parte del quehacer del ranchero, es el de colear. 

Colear a un toro significa lastimarlo muchas veces y esa travesura no la hacían con ganado propio, sino el que pastaba en terrenos ajenos y antes de regresarlo a su potrero se juntaban dos o tres charros, lo lazaban, lo que generaba pleitos y esas travesuras dieron origen a la Charrería, que en la Revolución adquirió gran relevancia, por eso es que el charro ha sido distintivo del mexicano y tan es así que sigue siendo figura indispensable en el cine. 

Vivamente emocionado cuando iniciamos nuestra conversación, la que buscamos por saber que él es una verdadera leyenda viviente de la Charrería, afirma convencido que afortunadamente el llamado “más mexicano de los deportes”, en Aguascalientes ha superado el bachecito en el que había caído. 

Y no duda al decir que la Charrería antes que un deporte es una auténtica filosofía de vida, una filosofía de mexicanidad, de una mexicanidad que lo primero que nos enseña es el respeto y a ser hombres de bien, el respeto al maestro, a la autoridad, el amor y la entrega a la familia, el amor mariano hacia la Santísima Virgen. 

Eso, agrega, es justamente lo que está necesitando en estos momentos la sociedad en la que nos desenvolvemos, la que parece haber perdido el rumbo e incluso estar apartándose de Dios.

 Necesitamos con urgencia volver a recuperar esa filosofía de vida, necesitamos unirnos todos en Aguascalientes, en México y en el mundo para cambiar este panorama tan terrible que estamos dejando a las generaciones presentes y futuras.

Y en nuestro medio, en el que nos desenvolvemos muchos aguascalentenses, agrega el doctor Juan José de Alba, la Charrería es un medio para lograrnos, puesto que antes que ser deporte, nos da la filosofía de la vida. 

Teniendo siempre a un lado cuadros de Charrería, uno de ellos que le regaló el doctor Enrique González Medina -el doctor del Castillito, QEPD- nos habla de que la Charrería, luego de la época de Jesús data desde la época de la Conquista y que la imagen que se le ha dado en el mundo entero a través de las películas no corresponde a la realidad. 

Asegura que tras de toda una vida, a la que antecedieron su padre, sus abuelos y bisabuelos, hoy puede decir con emoción que la Charrería le ha dejado la satisfacción de haberla servido, de haber coadyuvado para robustecer la mexicanidad y pugnar por la unión de las familias. 

También me ha dejado una inmensa riqueza en amistades y eso es algo que no lo puedo pagar con nada y luego asegura que el charro ni es un borracho ni es un mujeriego, eso es una verdadera aberración.

Tras de hacernos una larga y pormenorizada semblanza de la Charrería, que inició como en México en 1910, tiempos de la Revolución aunque tuvo su primera Asociación hasta 1920, destaca que figuraron los grandes hacendados de antaño.

Anuncios