Un símbolo de la maravilla de la charrería mexicana se quedará en Madrid tras la donación de dos trajes de charro de la Asociación de Charros del Pedregal al Museo Taurino de Madrid, en el marco de la celebración de los 40 años de relaciones diplomáticas ininterrumpidas entre México y España.

El grupo de charros mexicanos, mujeres con vestidos coloridos y de gran arte y hombres con trajes y sus lazos corredizos, llegó el miércoles a Madrid para hacer la donación de dos trajes al Museo Taurino de Madrid, en la Plaza de Toros de las Ventas, y viajar a Sevilla donde transmitirán el arte mexicano en la Feria de Abril.

Los mexicanos también bailaron, cantaron e hicieron lazadas en el emblemático Parque del Retiro de Madrid para participar en lo que se conoce como un “Flashmob”, acción organizada en la que un gran grupo de personas se reúne en un lugar público, se realiza alguna actividad inusual y luego se dispersa rápidamente.

Los vestidos, el colorido, los trajes de los charros, los lazos, y el sonido del mariachi interpretando canciones como “El jarabe tapatío”, “Mi ciudad”, de Guadalupe Trigo y “México lindo y querido”, llamaron la atención de los paseantes y quienes ya sabían lo que ocurriría desplegaron grandes banderas de México.

El presidente de la Asociación Nacional de Charros de México, José Arturo Jiménez Mangas, resaltó la importancia del caballo, el cual, dijo “sirvió para independizarnos”.

“El caballo es parte fundamental de la vida en México, de la vida rural. Es a principios del siglo pasado, fue protagonista de una de las principales actividades económicas que tuvimos en el país”, sostuvo.

Al hablar en la Plaza de Toros de las Ventas de lo que une a la charrería con la tauromaquia aseveró que es el gusto por los animales y recordó que la charrería fue nombrada desde el 1 de diciembre de 2016 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en una reunión en Adis Abeba, Etiopia.

La charrería es el conjunto de destrezas, habilidades ecuestres y vaqueras propias del charro mexicano.

Todo ello conforma un deporte espectáculo de gran popularidad y raigambre en México. La charrería se desarrolla en ruedos similares a las plazas de toros llamados lienzos charros.

Jiménez Mangas consideró que el hecho de tener ese reconocimiento se debe “al gran cariño que tenemos por los animales, las suertes charras”, e igual que la tauromaquia realizan actividades lúdicas de los hombres y para la crianza del ganado.

Aseveró que “para mí es muy importante la presencia de estos charros en Madrid para demostrarle al mundo la hermandad que tenemos y agradecer a las autoridades”.

El Museo Taurino de Madrid, que ahora podrá ofrecer a sus visitantes la exposición de dos trajes de la charrería mexicana, está situado en el Patio de Caballos en un apartado emblemático del edificio y con una colección que ofrece una visión clara y armónica de la historia del toreo en España.

Entre sus obras se incluyen grabados de la tauromaquía de Goya, vestidos de toreros del Siglo XX, un apartado dedicado a Manolete y una enorme muestra de los testimonios de Las Ventas.

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