Alazanes, Bayos y Tordillos

JAVIER RODRÍGUEZ ACEVEDO

Una tarde de mucha charrería se vivió en el Rancho El Herradero, ubicado en Las Catarinas de Fresnillo, donde Octavio y Rolando Gurrola dieron fin al Curso Infantil de Charrería, donde tomaron parte un total de 12 futuros exponentes de nuestro Deporte Nacional.

Presente, doña María Pérez de Gurrola, matriarca de esa gran familia charra, quien, acompañada de los padres y familiares de los chamacos, atestiguó lo que aprendieron los alumnos en estos 10 días de intensa actividad en el lienzo.

Los chamacos aprendieron desde la cala de caballo hasta el paso de la muerte, para después cada uno decidir en qué faena habrá de especializarse en un futuro no muy lejano.

Buenas calas, pintaron piales, derribaron becerros, demostraron sus habilidades en el jineteo de becerro, se realizaron tres grupos de terneadores, donde demostraron con mucha sapiencia el arte del floreo.

Otra muestra del extraordinario floreo aprendido fue en manganas, donde también algunos de los alumnos pintaron algunas oportunidades, que fueron muy ovacionadas por todos los presentes.

Tanto el ganado como las yeguas que se utilizaron estuvieron de buen peso, acorde a las necesidades de los practicantes.

Al término de la exhibición, Tayo y Rolando Gurrola entregaron reconocimientos de participación a los alumnos, quienes, gustosos por haber tenido la experiencia de aprender el abecé de la charrería, habrán de continuar con la práctica del Deporte Nacional en sus lugares de origen.

De estos alumnos bien puede formarse un equipo, dada la calidad de los integrantes, para poder participar en la Olimpiada Nacional el año próximo, de tal manera que Zacatecas continúa siendo un semillero charro.

 

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