• Alejandra Mendez del Ángel

Un terreno de cuatro hectáreas que fue donado por Ejidatarios de La Lagunita para los proyectos de un nuevo panteón municipal, posteriormente para la construcción de un lienzo charro y finalmente de un parque recreativo, se ha convertido en un predio de matorrales, donde unos cuantos arbustos protegidos con ramas de mezquite, muestran testimonio del esfuerzo de los vecinos del lugar por contar con un área de recreación.

Durante la administración de Héctor Fermín Ávila Lucero, 2014-2015, el Cabildo aprobó la construcción de un nuevo panteón municipal para sortear el apremio de la saturación de los panteones Hidalgo y Guadalupe que se encuentran al 90 por ciento de su capacidad.

Se otorgó el cambio de uso de suelo de los terrenos ejidales a uso urbano y los ejidatarios proporcionaron al Ayuntamiento el 15 por ciento del terreno en donación para áreas verdes, según la Ley, permitiendo que en el año 2014 se colocara la primera piedra y se anunciara el proyecto con “bombo y platillo”, pero no pasó de ahí y poco a poco quedó en el olvido y fue sustituido por el proyecto de la construcción de un Lienzo Charro, proyecto que también fue aprobado por el Cabildo.

Se recibió una partida presupuestal de tres millones de pesos por parte de la CONADE, sin embargo, las mujeres vecinas de La Lagunita se opusieron al proyecto aduciendo que sería un centro de propagación de vicio y libertinaje y se negaron a la realización del proyecto, exigiendo que se construyera mejor un parque recreativo para las familias de La Lagunita y la ciudad en general.

Fueron muchas negociaciones que no llegaron a ningún punto y finalmente se aprobó la construcción del parque, se plantaron un centenar de árboles que terminaron en los estómagos del ganado caprino de los ejidatarios y el proyecto también se abandonó.

A finales de la administración de Héctor Fermín Ávila Lucero, se colocó la primera piedra del Lienzo Charro en un terreno que donó el propietario del Fraccionamiento Las Camelias, pero sólo hasta ahí se llegó, los tres millones de la CONADE se aplicaron a otras obligaciones de la administración municipal y fue el final de los tres proyectos.

 

Ni Panteón, ni Lienzo Charro, ni Parque en el terreno que donaron al Ayuntamiento ejidatarios de La Lagunita.

A la fecha, la administración municipal está castigada por la CONADE, debido a este desvío de recursos. No hubo Lienzo Charro, ni Parque Recreativo ni Panteón.

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