Adriana Cardoso Guerrero, destacada mujer en la Charrería

ADRIANA se enorgullece de los logros que por mérito propio ha logrado como amazona y como jinete, pues nos dice “Yo no vengo de una familia charra”. Foto Jacob Cabello
  • Laura Olguin

Su gusto por el deporte nacional por excelencia: la charrería, inició en Adriana Cardoso desde pequeña, viendo a las escaramuzas charras nació en ella el deseo de pertenecer a una, y lo logra años después al ser parte de la Escaramuza Charra “Tulipán”, como una de las fundadoras, y en 2014 obtiene el máximo galardón al coronarse Campeonas Nacionales.

Al regresar de la carrera como Médico Veterinario que cursó en la Universidad De La Salle, en León, Gto., lugar donde por año y medio se queda a trabajar, compra su primera yegua con la que empieza a practicar la carrera de barriles; posteriormente regresa a su ciudad natal e ingresa a la Escaramuza Charra “Regionales de San Juan”, por poco tiempo para luego aceptar la invitación y junto con otras amazonas formaron la escaramuza  “Tulipán” en la que permaneció por seis años, ahora dedicada a competir sola.

HACE TRES años la Escaramuza Charra “Tulipán” a la que perteneció Adriana, se coronó Campeona Nacional.

“Yo no vengo de familia charra, lo que he logrado ha sido por mis meritos”, cita orgullosa al hablar de su incursión en la charrería y sus logros que sigue conquistando ahora como mujer en la suerte charra: cala de caballo,  luego de que por cuestiones de tiempo y de trabajo, hace un año decidió salir de la escaramuza; pero no iba a bajarse del caballo, “Porque es mi pasión, te puedo decir que muchas cosas que he logrado en carácter han sido por el caballo, no lo cambio por nada, son satisfacciones que me voy a llevar a la tumba”, además de que entre otras cosas, esta actividad, nos dice, le provoca tranquilidad, concentración, paciencia.

Participar como “caladora” es un reto bien grande, comenta, “el dar resultados no sólo depende de que el caballo esté bien entrenado, sino que yo vaya concentrada, tranquila.

No se trata de competir con las demás, sino conmigo misma, siempre trato de mejorar mis calas anteriores”, practicar la cala, comenta, le ha ayudado a trabajar la humildad, pues un día gana y al otro no, “Me gusta mucho puntear por que siento la adrenalina” en esta suerte charra, la responsabilidad, dice, “es únicamente mía, yo decido cuánto exigirle o no a mi caballo, busco mi propia estrategia de juego; los  movimientos del caballo en la cala trabajas con mas finura, en la escaramuza es más trabajo en equipo y coordinación”.

LA GUAPA sanjuanense una de las mujeres caladoras con quienes comparte su gusto por esta suerte charra.

Teniendo a Toño Díaz como entrenador, desde hace un año Adriana se dedica de manera profesional a los caladeros, entrenando mínimo tres veces a la semana, participando activamente en esta suerte charra en la que desea destacar y ser mejor jinete, “por eso entreno diario”, teniendo  como máximo objetivo actual, participar en el “Caladero Millonario”; además de otros proyectos como formar una escaramuza. “Espero en Dios me permita muchos años más con salud para seguir montando, sino yo creo me vuelvo loca”, nos dice.

La charrería, para Adriana, es un estilo de vida, es su pasión y la vive al máximo, concentrada y disciplinada en el deporte mexicano que para ella significa orgullo y tradición.  “Como mexicanos deberíamos sentirnos muy orgullosos de nuestras tradiciones y de  lo que tenemos, valorarnos, ser más dignos, saber que tenemos grandes riquezas, explotar nuestra cultura, respetarnos como hermanos de nacionalidad, luchar por nuestro país”, y en particular, ella, seguir portando muy orgullosa el traje charro.

DURANTE seis años, Adriana formó parte de la Escaramuza Charra “Tulipán”.

Adriana sabe ajustar sus tiempos entre el ejercicio de su profesión y la charrería, sigue logrando metas, para ella es importante actualizarse, muestra de ello es el Posgrado que hizo en anestesia, cirugía y ortopedia, en la bella Cuba; y continúa desarrollándose profesionalmente en su clínica veterinaria particular, en la que como labor social realiza campaña de esterilización a bajo costo; y en la que desea seguir creciendo.

Al hablar sobre sus mayores retos como mujer, nos dice: no sé si yo sea diferente, no me he visto como mamá, “Me ha costado mucho trabajo eso, porque a veces la sociedad te tacha por no haberte casado o no tener hijos; para mí, ahorita eso no es importante, pues al momento en el que yo decida tener hijos es porque yo estoy realizada como persona y como profesionista…no ser una madre frustrada, dejarlos ser lo que quieran ser porque yo ya me he realizado…”

DEDICADA actualmente a la cala de caballo, Adriana tiene de entrenador a Toño Díaz.

Entre sus logros como persona nos dice, en parte, ha sido saber controlar su carácter “Porque he sido muy recia, enojona, es un logro muy importante tanto como saber perdonar, creo que me ha dado valor como mujer, me siento muy orgullosa porque no cualquiera perdona y olvida, y no reclama ni reprocha”.

“He pasado por muchas rachas en mi vida: accidentes automovilísticos, relaciones fallidas, amistades perdidas, etc., pero hoy por hoy me siento una mujer tranquila, realizada y feliz, y lo que hago, lo hago con gusto, satisfecha y buscando nuevos retos; poco a poco estoy logrando mis metas”, concluye.

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